jueves, 7 de julio de 2011

¿QUE NOS PEDIRIA UNA PERSONA CON AUTISMO?

  1. Ayúdame a comprender. Organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder. Dame orden, estructura y no caos.
  2. No te angusties conmigo, porque me angustio. Respeta mi ritmo. Siempre podrás relacionarte conmigo si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad. No te deprimas, lo normal es que avance y me desarrolle cada vez más.
  3. No me hables demasiado, ni demasiado deprisa. Las palabras son “aire” que no pesa para ti, pero puede ser una carga muy pesada para mí. Muchas veces no son la mejor manera de relacionarte conmigo.
  4. Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga. Hazme saber, de algún modo, cuando he hecho las cosas bien y ayúdame a hacerlas sin fallar. Cuando tengo demasiadas fallas me sucede lo que a ti: me irrito y termino por negarme a hacer las cosas.
  5. Necesito más orden que el que tú necesitas, más predictibilidad en el medio que la que tú requieres. Tenemos que negociar mis rituales para convivir.
  6. Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga. Ayúdame a entenderlo. Trata de pedirme cosas que puedan tener un sentido concreto y descifrable para mí. No permitas que me aburra o permanezca inactivo.
  7. No me invadas excesivamente. A veces, las personas son demasiado imprevisibles, demasiado ruidosas, demasiado estimulantes. Respeta las distancias que necesito, pero sin dejarme solo.
  8. Lo que hago no es contra ti. Cuando tengo una rabieta o me golpeo, si destruyo algo o me muevo en exceso, cuando me es difícil atender o hacer lo que me pides, no estoy tratando de hacerte daño. Ya que tengo un problema de intenciones, no me atribuyas malas intenciones.
  9. Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender. Tiene su propia lógica y muchas de las conductas que llamas “alteradas” son formas de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser y percibir. Haz un esfuerzo por comprenderme.
  10. Las otras personas son demasiado complicadas. Mi mundo no es complejo y cerrado sino simple. Aunque te parezca extraño lo que te digo, mi mundo es tan abierto, tan sin tapujos y mentiras, tan ingenuamente expuesto a los demás, que resulta difícil penetrar en él. No vivo en una “fortaleza vacía” sino en una llanura tan abierta que pude parecer inaccesible. Tengo mucha menos complicación que las personas que son consideradas normales.
  11. No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas. No tienes que hacerte tú autista para ayudarte. ¡El autista soy yo, no tú!
  12. No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente o un adulto. Comparto muchas cosas de los niños, adolescentes o adultos a los que llamas “normales”. Me gusta jugar y divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, me siento satisfecho cuando hago las cosas bien. Es más lo que compartimos que lo que nos separa.
  13. Merece la pena vivir conmigo. Puedo darte tantas satisfacciones como otras personas, aunque sean las mismas. Puede llegar un momento en tu vida en que yo, que soy autista, sea tu mayor y mejor compañía.
  14. No me agredas químicamente. Si te han dicho que tengo que tomar medicación, procura que sea revisada periódicamente por el especialista.
  15. Ni mis padres ni yo tenemos la culpa de lo que me pasa. Tampoco la tienen los profesionales que me ayudan. No sirve de nada que se culpen unos a otros. A veces mis reacciones y conductas pueden ser difíciles de comprender o afrontar, pero no es por culpa de nadie. La idea de “culpa” no produce más que sufrimiento en relación con mi problema.
  16. No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer. Pero pídeme las que puedo hacer. Dame ayuda para ser más autónomo, para comprender mejor, para comunicarme mejor, pero no me des ayuda de más.
  17. No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista. A mí no me sirve de nada que tú estés mal, que te encierres y te deprimas. Necesito estabilidad y bienestar emocional a mí alrededor para estar mejor. Piensa que tu pareja tampoco tiene la culpa de lo que me pasa.
  18. Ayúdame con naturalidad, sin convertirlo en una obsesión. Para poder ayudarme, tienes que tener tus momentos en que reposas o te dedicas a tus propias actividades. Acércate a mí, no te vayas pero no te sientas como sometido a un peso insoportable. En mi vida he tenido momentos malos, pero puedo estar cada vez mejor.
  19. Acéptame como soy. No condiciones tu aceptación a que deje de ser autista. Sé optimista sin hacerte “novelas”. Mi situación normalmente mejora, aunque por ahora no tenga curación.
  20. Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que dices “normales”. Me cuesta comunicarme, pero no suelo engañar. No comprendo las sutilezas sociales, pero tampoco participo de las dobles intenciones o los sentimientos peligrosos tan frecuentes en la vida social. Mi vida puede ser satisfactoria si es simple, ordenada, tranquila. Si no se me pide constantemente y sólo aquello que más me cuesta. Ser autista es un modo de ser, aunque no sea el normal. Mi vida como autista puede ser tan feliz y satisfactoria como la tuya “normal”. En esas vidas, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.
ANGEL RIVIERE GÓMEZ

viernes, 24 de junio de 2011

Los nuevos Juguetes

Recuerdo algunos eventos de mi infancia, una muy relacionada al asperger(ahora lo sé) es que escapaba del mundo(aun ahora), es como jugar sin juguetes, escribir una historia en tu mente  donde tú decides que va a pasar, recuerdo haber inventado muchos personajes extraños, batallas intergalácticas y soñaba con que alguna vez pudiera volar en un avión de esos de combate, entonces empecé  a crear, recuerdo que movía el avión con la mano pero era mi cabeza la que más se movía, veras,  me movía alrededor  como una cámara queriendo captar los mejores ángulos, de estas formas, creo yo, que de niños teníamos el privilegio de vaciar nuestras enriquecidas fantasías fuera de la mirada adulta de lo que es correcto o de lo que no es. Recuerdo también que cuando ya crecía me dijeron que alguna vez dejaría de jugar mis juegos, y la caja de zapatos ( si,. guardaba allí mis propios juguetes ) la abandonaría, yo dije que nunca.

Hace muchos años que no juego con esos juguetes, entiendo la falta que me han hecho durante mucho tiempo, cuando crezcas o tú que caminas por la adolescencia  o como yo que ya creciste debes saber que hay nuevos juegos, nuevos juguetes, no serán los juguetes de antaño pero hay programas informáticos interesantes. Si te gusta la música empieza por lo básico a entender las pautas de las mismas, no desesperes, paciencia  =) . tienes que saber que aun puedes seguir jugando... Porque hay nuevos juguetes muy interesantes.

sábado, 11 de junio de 2011

Se propone integrar el síndrome de Asperger en el Trastorno del Espectro Autista en el DSM-V

¿Qué es el DSM? Son las siglas del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, es decir el Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales que publica desde 1952 la American Psychiatric Association. Es el sistema que más se utiliza para el diagnóstico de enfermedades y trastornos mentales.

Su edición actual es la 4ª revisada, que se conoce como DSM-IV-TR; en ella figura el síndrome de Asperger con el código 299.80. En estos momentos se está procediendo a revisar el manual con vistas a la aparición, prevista para 2013, del DSM-5. El grupo de trabajo que se ocupa de este trastorno ha propuesto que se incluya dentro de una categoría ya existente (y que es sin duda más amplia y más "cajón de sastre"): Trastorno Autista o Trastorno del Espectro Autista.

Las razones que se dan se pueden resumir en que no se ven pruebas suficientes de que exista una diferencia acusada que implique situar el síndrome de Asperger como algo diferente al Trastorno del Espectro Autista.

Los detalles de esta propuesta se pueden leer (en inglés), en el siguiente enlace: http://www.dsm5.org/ProposedRevisions/Pages/proposedrevision.aspx?rid=97#

Existe otro sistema de clasificación de enfermedades, el CIE, que publica la OMS. Va por su décima edición y en él sí que se mantiene como entidad autónoma el síndrome de Asperger, con el código F 84.5 (dentro del F 84: Trastornos generalizados del desarrollo)

jueves, 9 de junio de 2011

¿Puede que me hijo tenga el sindrome de Asperger?


El psicólogo infantil José Manuel Bonet explica cuáles son los síntomas para reconocer el síndrome de Asperger

lunes, 30 de mayo de 2011

El Sindrome Invisible

Cuando uno tiene asperger sin saberlo tiendes a callar, y callas por que no entiendes por que no puedes expresar lo que piensas con palabras y la gente te mira y sientes que te juzga, que no te entienden, y en el fondo sientes que hay alguna lección para sociabilizar que te has perdido pero no sabes cual es y los demas tampoco saben explicarlo.

Camilo es un joven de 16 años, colombiano, tiene el sindrome de asperger, esta conciente de sus fortalezas y debilidades, y espera que con el video que ha grabado, los demas entiendan la carga que puede ser la incomprensión y de lo especial e increible que puede terminar de ser un aspi.



Ser asperger

 Manifiesto de Lieska Yorlet Alvarado Contreras. Creo que pocos textos resumen con tanta claridad, belleza y desafío la condición de ser Asperger en este mundo:

Lo difícil es querer y que quieran que dejes de serlo! Aspie
Lo difícil es levantarte cada mañana y tener que sonreír, gesticular, amar, llorar a través de un manual.
Lo difícil es tener que fingir para poder ser aceptado… finjo
Lo difícil es aprobar el curso de Hipocresía para ser sociales
Lo difícil es la soledad impuesta antes de sentir el rechazo
Lo difícil no es ser Aspie, lo difícil es vivir sin serlo

sábado, 28 de mayo de 2011

Mi hermanito de la Luna

Testimonio que da una niña, acerca de como percibe a su pequeño hermanito con autismo. MUY DULCE!!!!
Que lo disfruten y compartan.